martes, 16 de enero de 2018

La diversidad del Madrid Río I

El Madrid Río es un espacio verde en su infancia, ya que apenas tiene 6 años de vida. Fue por entonces cuando se soterró un tramo de la circunvalación de la M-30 convirtiendo ambos márgenes del río Manzanares en zonas peatonales y de recreo a modo de parque urbano, que otorgaron al río un aspecto renovado.

Aspecto actual del Madrid Río
Por si fuera poco, en septiembre del 2016 se abrieron las compuertas que embalsaban, desde hacía 70 años, parte del caudal del río. Este pequeño gesto provocó que el nivel de agua disminuyera de los más de 3 metros hasta los 30 centímetros. Sin embargo, a su vez, se han ido creando islas de sedimentos en las que la vegetación típica de ribera se ha hecho un hueco, dándole, a este río, un aspecto mucho más natural. Este lavado de cara ha provocado la llegada de ciertas especies que pudimos comprobar en una excursión reciente a este magnífico rincón.

  Durante la excursión vimos varias gallinetas comunes (Gallinula chloropus). Su pico rojo, con el característico escudete y sus extravagantes patas amarillas, le da un aspecto muy exótico, pero se trata de un ave natural de este tipo de ecosistemas. Antes de que se abrieran las compuertas no se podían ver puesto que necesitan de aguas con vegetación y orillas.
Durante la excursión vimos varias gallinetas comunes (Gallinula chloropus).
Su pico rojo, con el característico escudete y sus extravagantes patas amarillas, le da un aspecto muy exótico, pero se trata de un ave natural de este tipo de ecosistemas. Antes de que se abrieran las compuertas no se podían ver puesto que necesitan de aguas con vegetación y orillas.

  La garceta común (Egretta garzetta) es una de las especies que podemos observar todo el año en las orillas del río.  Su presencia se debe al cambio que ha sufrido el caudal del Manzanares.
La garceta común (Egretta garzetta) es una de las especies que podemos observar todo el año en las orillas del río.
Su presencia se debe al cambio que ha sufrido el caudal del Manzanares.

  Macho de ánade azulón (Anas platyrynchos). Durante la visita pudimos ver bastantes, machos y hembras. Esta especie es residente y se puede observar todo el año, incluso en la época apropiada se pueden ver filas de patitos siguiendo a sus madres.
Macho de ánade azulón (Anas platyrynchos). Durante la visita pudimos ver bastantes, machos y hembras.
Esta especie es residente y se puede observar todo el año, incluso en la época apropiada se pueden ver filas de patitos siguiendo a sus madres.

Jilguero europeo (Carduelis carduelis) aprovechando las semillas de algunas plantas que han crecido en las islas del río.
El aumento y la aparición de especies vegetales es uno de los cambios más beneficiosos para algunas aves, que encuentran en ellas alimento y refugio.

  Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) sobre las barandillas de la antigua presa. Estas fueron las aves estrella que vinimos a buscar en nuestra salida. Durante el invierno 2 especies diferentes de gaviotas acuden a este río madrileño para pasar la época más fría del año. Aunque algunos piensen que gaviotas solo hay en la costa, esta es la prueba de que algunas especies son más de interior.
Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) sobre las barandillas de la antigua presa.
Estas fueron las aves estrella que vinimos a buscar en nuestra salida. Durante el invierno 2 especies diferentes de gaviotas acuden a este río madrileño para pasar la época más fría del año. Aunque algunos piensen que gaviotas solo hay en la costa, esta es la prueba de que algunas especies son más de interior.

  Pudimos ver muchas gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) en vuelo, posadas, reposando, peleando por comida, etc. Esta especie es migradora invernante, pues solo es observable durante esta estación del año.
Pudimos ver muchas gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) en vuelo, posadas, reposando, peleando por comida, etc. Esta especie es migradora invernante, pues solo es observable durante esta estación del año.

  La gaviota reidora (Larus fuscus) es la otra especie de gaviota que nos visita en invierno. Su tamaño es diferente al de la reidora, siendo esta última bastante más pequeña. Los colores son diferentes, tanto en las plumas del dorso como en el pico.
La gaviota sombría (Larus fuscus) es la otra especie de gaviota que nos visita en invierno.
Su tamaño es diferente al de la reidora, siendo esta última bastante más pequeña. Los colores son diferentes, tanto en las plumas del dorso como en el pico.

  Joven de gaviota sombría (Larus fuscus). El aspecto de los jóvenes es muy distinto del de los adultos. Pico negro, ojo oscuro y plumas marrones. En tres años adquirirá todo el plumaje de adulto.
Joven de gaviota sombría (Larus fuscus).
El aspecto de los jóvenes es muy distinto del de los adultos. Pico negro, ojo oscuro y plumas marrones. En tres años adquirirá todo el plumaje de adulto.

  Las pequeñas lavanderas blancas (Motacilla alba) también se acercaron. Esta especie es residente, pero en invierno sus poblaciones aumentan ya que llegan muchas aves del norte. EN el Madrid Río se forma al atardecer bandos grandes que se juntan para pasar la noche, es lo que se conoce como dormidero.
Las pequeñas lavanderas blancas (Motacilla alba) también se acercaron.
Esta especie es residente, pero en invierno sus poblaciones aumentan ya que llegan muchas aves del norte. EN el Madrid Río se forma al atardecer bandos grandes que se juntan para pasar la noche, es lo que se conoce como dormidero.

  Macho de gorrión común (Passer domesticus), el vecino de los ciudadanos por excelencia. Aunque sea un ave común, cada vez es más escasa, ahora en la vegetación de ribera ha encontrado algo más de refugio y alimento.
Macho de gorrión común (Passer domesticus), el vecino de los ciudadanos por excelencia.
Aunque sea un ave común, cada vez es más escasa, ahora en la vegetación de ribera ha encontrado algo más de refugio y alimento.


Lista completa de las especies que vimos en la excursión:

Ganso del Nilo Alopochen aegyptiaca
Cotorra argentina Myiopsitta monachus
Ánade azulón Anas platyrhynchos
Urraca común Pica pica
Cigüeña blanca Ciconia ciconia
Herrerillo común Cyanistes caeruleus
Cormorán grande Phalacrocorax carbo
Mosquitero común Phylloscopus collybita
Garza real Ardea cinerea
Colirrojo tizón Phoenicurus ochruros
Gallineta común Gallinula chloropus
Mirlo común Turdus merula
Gaviota reidora Chroicocephalus ridibundus
Estornino negro Sturnus unicolor
Gaviota sombría Larus fuscus
Lavandera blanca Motacilla alba
Paloma bravía Columba livia
Jilguero europeo Carduelis carduelis
Paloma torcaz Columba palumbus
Gorrión común Passer domesticus


¡Hasta pronto!


Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita los mejores destinos ornitológicos de la Comunidad de Madrid y del resto de la península ibérica.

España es uno de los mejores destinos ornitológicos de Europa gracias a su gran diversidad de ecosistemas y hábitats, así como por tener un clima templado con temperaturas más o menos suaves a lo largo del año. Además España es la autopista de miles de aves que migran del viejo continente a África y viceversa, por lo que la diversidad de aves y los espectáculos migratorios son únicos. Además alberga especies tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

En Blue Nature te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes de España. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales, por lo que, si te gustan las aves, no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. Echa un vistazo aquí: Blue Nature web

También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta que se ajusta a tus demandas con nuestra sección: "A la carta".





Blogger Tricks

martes, 9 de enero de 2018

La vida en la dehesa

¡¡Hola de nuevo!!

En esta ocasión os muestro algunas de las aves que vimos en una excursión por las dehesas de Sevilla la Nueva un municipio situado al oeste madrileño y adornado con estupendos paisajes adehesados.

A pesar de que disfrutamos muchísimo mostrando e identificando las especies más representativas de las dehesas, podríamos haber visto muchas más de no ser por la madrugadora niebla que impidió la observación durante las primeras horas de la mañana. Para aquellos de nosotros que nos gusta ver el amanecer en la naturaleza y ver a las aves cantando con los primeros rayos de luz, fue una pena encontrarse con una niebla tan espesa.

Las dehesas normalmente están llenas de vida, las especies que se muestran a continuación solo representan una pequeña parte de las muchas que se pueden llegar a ver entre las jaras, los pinos, los fresnos y las encinas del monte adehesado.

  Aspecto de la dehesa de Sevilla la Nueva. Horas después de la espesa niebla que acompaño al amanecer, pudimos ver al completo este paisaje único.
Aspecto de la dehesa de Sevilla la Nueva.
Horas después de la espesa niebla que acompaño al amanecer, pudimos ver al completo este paisaje único.

En un primer lugar los primeros en salir a saludar fueron los descarados pinzones vulgares. Con sus reclamos "finch" nos obligaban a levantar la cabeza, buscar entre las ramas o usar los prismáticos en la encina de enfrente. Cerca y juguetones, varios carboneros también entraron en escena.

  Macho de carbonero común (Parus major). Esta especie viste un plumaje amarillo en todo el vientre. Tanto machos como hembras lo adornan con una corbata negra que sale desde la garganta y baja hacia las patas. En los machos dicha corbata es bastante ancha y alcanza la cloaca, como en este caso.
Macho de carbonero común (Parus major).
Esta especie viste un plumaje amarillo en todo el vientre. Tanto machos como hembras lo adornan con una corbata negra que sale desde la garganta y baja hacia las patas. En los machos dicha corbata es bastante ancha y alcanza la cloaca, como en este caso.
A medida que avanzamos, a lo lejos se divisa un montón de plumas bajo unos pinos en una zona más o menos amplia. Se trata de las plumas de una paloma torcaz, frecuente en la dehesa. Varios bandos nos habían salido cruzádose en nuestro camino de forma ruidosa. Probablemente esta, con mala suerte, se hubo topado con el depredador de este bosque tan especial, el azor. 

  Desplume de una paloma torcaz (Columba palumbus) probablemente realizado por un azor común (Accipiter gentilis). Esta rapaz se alimenta de otras aves que viven en estos ambientes y despluman a sus presas antes de comérselas.
Desplume de una paloma torcaz (Columba palumbus) probablemente realizado por un azor común (Accipiter gentilis).
Esta rapaz se alimenta de otras aves que viven en estos ambientes y despluman a sus presas antes de comérselas.
Más adelante el bosque cambió el silencio y los reclamos de los pinzones por un sonido más melódico, algo más elegante y menos habitual, el canto de la alondra totovía. De repente varios ejemplares de esta especie se pusieron a cantar, se podían escuchar varios cantando a lo lejos, uno en la encina de delante, otra un poco más a la derecha y ahí, justo ahí a mano izquierda una alondra completamente visible, sobre el fondo de la dehesa.

  Alondra totovía (Lullua arborea) sobre una encina sin hojas. Se trata de una especie de la familia de los aláudidos (cogujadas y alondras) unas aves normalmente asociadas a los cultivos y las campiñas. Como su nombre en latín indica, esta especie es mas arbórea que sus otros parientes.
Alondra totovía (Lullua arborea) sobre una encina sin hojas.
Se trata de una especie de la familia de los aláudidos (cogujadas y alondras) unas aves normalmente asociadas a los cultivos y las campiñas. Como su nombre en latín indica, esta especie es mas arbórea que sus otros parientes.
  Detalles de la alondra totovía (Lullula arborea). No destaca por su plumaje. Sin embargo su canto es muy peculiar. Se tarta de una estrofa que comienza lenta, pero que avanza con rapidez, acelerándose y haciéndose progresivamente más grave. No hay otro canto igual.
Detalles de la alondra totovía (Lullula arborea). No destaca por su plumaje.
Sin embargo su canto es muy peculiar. Se tarta de una estrofa que comienza lenta, pero que avanza con rapidez, acelerándose y haciéndose progresivamente más grave. No hay otro canto igual.
Algún que otro agateador europeo se asomaba tímido durante su "gateo" por los troncos de las viejas encinas de la dehesa. El "psit" de los petirrojos rebota dentro de los arbustos y los más extrovertidos salen a que, el poco sol de esta mañana de enero, les caliente sus anaranjadas mejillas.

  Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) en un fresno. Esta especie es insectívora, cría en la sierra de Madrid y baja en un pequeño viaje conocido como migración altitudinal. Esto le permite encontrar más recursos, pues en sus lugares de cría el alimento no sobrevive a las bajas temperaturas.
Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) en un fresno.
Esta especie es insectívora, cría en la sierra de Madrid y baja en un pequeño viaje conocido como migración altitudinal. Esto le permite encontrar más recursos, pues en sus lugares de cría el alimento no sobrevive a las bajas temperaturas.
  La falta de hojas en algunos árboles descubre las secretas ubicaciones de algunos antiguos nidos.  Este en este caso está hecho de palos y ramitas colocados estratégicamente en una horquilla de un árbol.
La falta de hojas en algunos árboles descubre las secretas ubicaciones de algunos antiguos nidos.
Este en este caso está hecho de palos y ramitas colocados estratégicamente en la horquilla de un árbol.

  Las aves esconden cuidadosamente sus nidos, pero en otoño, los árboles que dejan caer sus hojas develan las secretas posiciones de estas pequeñas obras de arquitectura animal. Este nido está hecho de ramas y líquenes y colocado sobre las ramas de este fresno.
Las aves esconden cuidadosamente sus nidos, pero en otoño, los árboles que dejan caer sus hojas desvelan las secretas posiciones de estas pequeñas obras de arquitectura animal. Este nido está hecho de ramas y líquenes y colocado sobre las ramas de un fresno.
A lo largo de la vía pecuaria que discurre entre las sombras de las encinas y los pequeños grupos de retamas y jaras, existe una serie de carteles, señales y postes que nos dan indicaciones y marcan el camino para no perder la ruta. Parece que algunas aves han sabido sacarle provecho. El colirrojo tizón las utiliza como atalaya. Se trata de un ave insectívora y como depredador que es, necesita de un lugar elevado desde el que poder detectar a sus presas, por muy pequeñas que estas sean.

  Macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) sobre una señal de vía pecuaria. En esta especie existe cierto dimorfismo sexual. Ambos sexos tienen la cola rojiza y el resto del plumaje de tonos grises. En los machos además la cara y el pecho son de color negro, como en este caso.
Macho de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) sobre una señal de vía pecuaria.
En esta especie existe cierto dimorfismo sexual. Ambos sexos tienen la cola rojiza y el resto del plumaje de tonos grises. En los machos además la cara y el pecho son de color negro, como en este caso.
Según va avanzando el día, las temperaturas aumentan y el cielo se despeja por completo, ya no hay rastro de la niebla que obstruyó la observación por la mañana. Llega la hora de las rapaces. Estas aves son bastante perezosas, les gusta levantarse tranquilamente, acicalarse el plumaje y a media mañana comenzar sus rondas de caza. Una de ellas sobrevuela los cielos de la dehesa. Se trata del busardo ratonero.

  Busardo ratonero (Buteo buteo) en pleno vuelo. La silueta en el aire de esta rapaz se diferencia por las marcas blancas de su plumajes, por tener unas alas redondeadas y un tamaño bastante proporcional con una cola corta y redondeada.
Busardo ratonero (Buteo buteo) en pleno vuelo.
La silueta en el aire de esta rapaz se diferencia por las marcas blancas de su plumajes, por tener unas alas redondeadas y un tamaño bastante proporcional con una cola corta y redondeada.
La presencia de esta sombra en el cielo es quizás la causa de la inquietud de algunas aves como los zorzalles charlos. A pesar de que un ratonero nunca atacaría a estos primos de los mirlos, los zorzales son aves muy desconfiadas. Inquietos, desorientados y temerosos vuelan a ocultarse realizando su peculiar sonido "charrrrr" que le da el nombre. Varios zorzales se encontraban tranquilamente bebiendo agua de la orilla del arroyo que discurre por un pequeño claro y ya no queda ninguno.

  Zorzal charlo (Turdus viscivorus) inquieto por la presencia del busardo. En esta especie de zorzal (aunque no se ve en la imagen) el pecho está manchado, con motas perfectamente redondas. En otras especies dichas manchas tienen una forma diferente, en el charlo son círculos muy bien definidos.
Zorzal charlo (Turdus viscivorus) inquieto por la presencia del busardo.
En esta especie de zorzal (aunque no se ve en la imagen) el pecho está manchado, con motas perfectamente redondas. En otras especies dichas manchas tienen una forma diferente, en el charlo son círculos muy bien definidos.
Pronto, dicho arroyo comienza a juntarse con un bosque de ribera. En su cauce viaja el Guadarrama y es que este gran soto corresponde con el Parque regional del Curso medio del río Guadarrama y su entorno, un espacio natural protegido de la Comunidad de Madrid, situado en la zona oeste de la región. Entre sus fresnos, agateadores, pinzones y cetias ruiseñores canturrean acompañando al sonido del agua del río.

Otras dos especies se suman a la lista de aves de la dehesa, son el herrerillo común y el escribano soteño. Se trata de dos aves completamente diferentes compartiendo el mismo trozo de ribera y deleitándonos con sus maravillosos plumajes.

  Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) picoteando las ramas. Azules, amarillos y una sutil corbata de color azul oscuro son los colores del plumaje de esta especie tan común.
Herrerillo común (Cyanistes caeruleus) picoteando las ramas.
Azules, amarillos y una sutil corbata de color azul oscuro son los colores del plumaje de esta especie tan común.

  Macho de escribano soteño (Emberiza cirlus). En etsa especie las hembras y los macho son muy similares son la salvedad de que los colores de las plumas en los machos son mucho más vivos y llamativos.
Macho de escribano soteño (Emberiza cirlus).
En etsa especie las hembras y los macho son muy similares son la salvedad de que los colores de las plumas en los machos son mucho más vivos y llamativos.
Ya de vuelta y deshaciendo el camino andado, la dehesa tiene otro aspecto al de por la mañana. La niebla no dejaba apreciar la profundidad y la extensión de este ecosistema forestal. Ahora cantan más aves y las temperaturas son más agradables. De hecho se puede escuchar al cantarín herrerillo capuchino que juega en pareja entre las hojas de las encinas buscando pequeños insectos que le sirvan de almuerzo.

  Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus). Esta especie no presenta unos colores tan llamativos como el herrerillo común, pero esa cresta es tan característica como su reclamo, una estrofa que repite y repite.
Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus).
Esta especie no presenta unos colores tan llamativos como el herrerillo común, pero esa cresta es tan característica como su reclamo, una estrofa que repite y repite.
Mirlos, jilgueros, pardillos y otras aves hasta un total de 29 especies forman la vida emplumada de la dehesa... pero... espera, un último habitante se nos quedaba rezagado. Justo a la entrada de la dehesa y casi apunto de abandonarla aparece un bañista.

  Bisbita pratense (Anthus pratensis) su presencia aquí es estacional. Esta especie únicamente se puede observar en la península durante la época invernal.
Bisbita pratense (Anthus pratensis) su presencia aquí es estacional.
Esta especie únicamente se puede observar en la península durante la época invernal.

  Bisbita pratense (Anthus pratensis) dándose un buen baño. A pesar de que haga un poco de frío el baño para las aves es muy importante, mantiene sus plumas en buen estado, lo que significa que estas le seguirán protegiendo del frío. ¡¡Bien hecho!!
Bisbita pratense (Anthus pratensis) dándose un buen baño.
A pesar de que haga un poco de frío, el baño, para las aves, es muy importante, mantiene sus plumas en buen estado, lo que significa que estas le seguirán protegiendo del frío. ¡¡Bien hecho!!
Ahora si, ahora podemos decir que hasta un total de 30 especies forman la vida emplumada de la dehesa, un ecosistema vivo, no solo por la presencia de estas aves ni por las encinas, fresnos y jaras sino por el conjunto de todos estos y otros muchos seres que mantenienen inconscientemente en equilibrio este ecosistema único.

¡Hasta pronto!


Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita los mejores destinos ornitológicos de la Comunidad de Madrid y del resto de la península ibérica.

España es uno de los mejores destinos ornitológicos de Europa gracias a su gran diversidad de ecosistemas y hábitats, así como por tener un clima templado con temperaturas más o menos suaves a lo largo del año. Además España es la autopista de miles de aves que migran del viejo continente a África y viceversa, por lo que la diversidad de aves y los espectáculos migratorios son únicos. Además alberga especies tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

En Blue Nature te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes de España. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales, por lo que, si te gustan las aves, no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. Echa un vistazo aquí: Blue Nature web

También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta que se ajusta a tus demandas con nuestra sección: "A la carta".


martes, 2 de enero de 2018

La barnacla cariblanca de Madrid

La barnacla cariblanca (Branta leucopsis) se trata de una especie poco habitual de la Comunidad de Madrid, de hecho está considerada una especie accidental dentro de la provincia. Probablemente este ejemplar provenga del norte de Europa pero puede tratarse de un ave escapada de cautividad. Sin embargo, ya son varias las personas que han visto a esta barnacla merodear por los alrededores del Embalse de Santillana, en Manzanares el Real.

  Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017
Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017

Se vio por primera vez el 7 de diciembre y hace unos días, en una visita a este lugar, pudimos comprobar que seguía por allí. Desde una distancia prudente para interferir lo menos posible, pudimos observar tranquilamente y durante varias horas, las características que diferencian a esta especie del resto de acompañantes que la rodeaban, principalmente tarros canelos y algún ganso del Nilo. De esta forma tuvimos tiempo suficiente para estudiar sus rasgos más característicos y su comportamiento.

  Apuntes sobre la barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017
Apuntes sobre la barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017
  Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017. Mostraba un comportamiento muy gregario junto con otras aves como tarros canelos y gansos del Nilo.
Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017.
Mostraba un comportamiento muy gregario junto con otras aves como tarros canelos y gansos del Nilo.

Lo más destacado son los contrastes blancos de la cara, que le dan el nombre y los tonos negros del pecho,  contrastado con el plumaje grisáceo del vientre. Unos colores preciosos acompañados de unos barrados oscuros que decoran las plumas cobertoras del ala.


Normalmente, en la temporada de cría se distribuye por zonas árticas como Groenlandia, también en latitudes más bajas como Suecia o Países Bajos. Al acercarse el invierno, migran al sur, a las islas Británicas y al mar del Norte. En estos movimientos migratorios, muchas aves del norte de Europa pueden acabar en algunos humedales de la Península como Galicia o Villafáfila donde se producen el mayor número de citas. También se han dado en lugares como la Laguna del Oso, La Albufera de Valencia o el Delta del Ebro. Por esta razón, las observaciones realizadas en Manzanares en Real se convierten en un acontecimiento muy importante. 

  Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Maddrid. Fechas 22/12/2017. Contraste entre cuello negro y cara blanca.
Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Maddrid. Fechas 22/12/2017.
Contraste entre cuello negro y cara blanca.

Los alrededores de esta población están anegados formando un gran embalse conocido como Embalse de Santillana, que este año presenta el peor aspecto posible debido a la sequía. Estos ambientes cuentan con el agua suficiente para proporcionar seguridad a la barnacla y los alrededores cuentan con ciertos brotes y semillas, dieta principal de nuestra protagonista. Aunque se desconoce la procedencia de esta hermosa anátida la suavidad del invierno actual y la disponibilidad de alimento han podido ser los factores responsables de la sedentarización de este ejemplar, que lleva ya casi un mes en el mismo territorio.

  Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017
Barnacla cariblanca (Branta leucopsis) en el Embalse de Santillana, Madrid. Fecha: 22/12/2017

¡Hasta pronto!

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita los mejores destinos ornitológicos de la Comunidad de Madrid y del resto de la península ibérica.

España es uno de los mejores destinos ornitológicos de Europa gracias a su gran diversidad de ecosistemas y hábitats, así como por tener un clima templado con temperaturas más o menos suaves a lo largo del año. Además España es la autopista de miles de aves que migran del viejo continente a África y viceversa, por lo que la diversidad de aves y los espectáculos migratorios son únicos. Además alberga especies tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

En Blue Nature te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes de España. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales, por lo que, si te gustan las aves, no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. Echa un vistazo aquí: Blue Nature web

También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta que se ajusta a tus demandas con nuestra sección: "A la carta".

martes, 26 de diciembre de 2017

Cuenca del Guadarrama, especies de Valmayor

Después de una temporada sin salir a ver aves por la infinita variedad de ecosistemas y rincones de la Comunidad de Madrid, la semana pasada tuvimos la oportunidad de visitar la cuenca del Guadarrama, concretamente al Embalse de Valmayor que a primera hora de la mañana presentaba un aspecto lunar.

Embalse de Valmayor
Pinzón vulgar (Fringilia coelebs) dándonos la bienvenida.

Estaba todo congelado. Plantas, suelo, hojas caídas, presentaba una delgada capa de escarcha, todo menos las ganas de conocer las especies que viven en este pequeño embalse afectado, como otros muchos, por la escasez de agua. A primera hora el movimiento más destacado lo protagonizaron los cantarines estorninos y las inquietas palomas torcaces, que estos días se mueven de un lado a otro sin parar.

  Estorninos negros (Sturnus unicolor) de madrugada posados sobre un cable.
Estorninos negros (Sturnus unicolor) de madrugada posados sobre un cable.

  Palomas torcaces (Columba palumbus) despertando junto al embalse.
Palomas torcaces (Columba palumbus) despertando junto al embalse.
  Había muchas urracas (Pica pica), andaban trasteando cerca del parking
Había muchas urracas (Pica pica), andaban trasteando cerca del parking

Nada más ponernos en marcha y acercarnos a la orilla, pudimos contemplar algunos andarríos chicos que correteaban por la orilla del embalse haciendo su habitual movimiento de cola, de arriba a abajo, una y otra vez. Hay que prestar atención a este comportamiento ya que es muy característico de la especie. A su lado otras aves expertas de las orillas iban haciendo acto de presencia: nos referimos a la lavandera blanca y al bisbita alpino.

  Andarríos chico (Actitis hypoleucos) buscando en las orillas los invertebrados que forman parte de su dieta.
Andarríos chico (Actitis hypoleucos) buscando en las orillas los invertebrados que forman parte de su dieta.
  Las lavanderas blancas (Motacilla alba) son más habituales y abundantes durante el invierno.  Pudimos ver muchas en el embalse.
Las lavanderas blancas (Motacilla alba) son más habituales y abundantes durante el invierno.
Pudimos ver muchas en el embalse.
  El bisbita alpino (Anthus spinoletta) como su nombre indica vive en las cumbres. En invierno baja en altura hasta estas zonas. A ese movimiento se le conoce como migración altitudinal.
El bisbita alpino (Anthus spinoletta) como su nombre indica vive en las cumbres.
En invierno baja en altura hasta estas zonas. A ese movimiento se le conoce como migración altitudinal.

Como cabe esperar, por estas fechas unas aves muy especiales ocupan las aguas del embalse, las gaviotas. Dos especies son las que con el frío llegan hasta nuestras latitudes. La gaviota reidora de plumas muy blancas, grises claros y pequeña y la gaviota sombría, con plumas de tonos tizones, es algo mayor que la anterior. Sus risas y sus gritos se escuchan por el embalse convirtiéndolo en un lugar de interacción sensorial que en ocasiones recuerda a la costa.

  Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus).
Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus).

  Gaviota sombría (Larus fuscus).
Gaviota sombría (Larus fuscus).

Sus acrobáticos movimientos, sus persecuciones con intención de robarse alimento mutuamente y sus rasantes vuelos para beber agua nos tuvieron entretenidos durante horas.

  Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)
Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)

  Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)
Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus)

Mientras observamos el trasiego que se traen las gaviotas recién salido el sol, varios grupos de anátidas se van acercando. La mayoría de ellas son ánades frisos, machos de popa negra y hembras jaspeadas en marrón y negro. Sin embargo, entre ellas se escondía una pequeña cerceta común, un precioso macho con el característico dibujo facial, las plumas del ala verde y la mancha de la popa amarilla.

  Bando de machos de ánade friso (Anas strepera) alimentándose en la zona menos profunda
Bando de machos de ánade friso (Anas strepera) alimentándose en la zona menos profunda
  Macho de cerceta común (Anas crecca) junto con los frisos.
Macho de cerceta común (Anas crecca) junto con los frisos.
  Focha común (Fulica atra) no se trata de una anátida, sino de una rálida.  Son aves acuáticas sin dedos palmeados.
Focha común (Fulica atra) no se trata de una anátida, sino de una rálida.
Son aves acuáticas sin dedos palmeados.

Un cisne vulgar, una pareja de tarros canelos y un par de gansos del Nilo, de dudosa procedencia, son otras de las aves que con mucho descaro se acercaron hasta la orilla en la que estábamos disfrutando de la escena.

  Cisne vulgar (Cygnus olor).
Cisne vulgar (Cygnus olor).

  Tarro canelo (Tadorna ferruginea).
Tarro canelo (Tadorna ferruginea).
  Una pareja de gansos del Nilo (Alopochen aegyptiacus)
Una pareja de gansos del Nilo (Alopochen aegyptiacus)

Continuamos varios minutos dibujando huellas en la orilla, topándonos con nuevos moradores de este gran charco mientras, la cada vez más cálida luz del sol, ilumina a un cormorán grande que ameriza torpemente, evidenciando su oscuro plumaje. Como ropa tendiéndose otro grupo más grande descansa en la otro extremo del embalse, esperando que el astro seque sus plumas azabache.

  Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) a punto de amerizar.
Cormorán grande (Phalacrocorax carbo) a punto de amerizar.
  También de color negro, pasaban dos grajillas occidentales (Corvus monedula)
También de color negro, pasaban dos grajillas occidentales (Corvus monedula)

El embalse está completamente rodeado de grandes rocas graníticas que comienzan a mezclarse con encinas y robles a la vera del camino. Dicha senda discurre normalmente pegado a la orilla, sin embargo la falta de agua a cambiado la disposición del embalse.

Aguardando en su escondite la garza real espera paciente el instante en el que poder ausentarse para iniciar la sigilosa tarea de cazar en en embalse. Los somormujos lavancos, por el contrario, flotan aparentemente ajenos a la temperatura del agua y se zambullen en busca del desayuno.

  Garza real (Ardea conerea) sobre las rocas apreciando el paisaje
Garza real (Ardea conerea) sobre las rocas apreciando el paisaje

  Entre las rocas andaba este colirrojo tizón (Phenicurus ochruros)
Entre las rocas andaba este colirrojo tizón (Phenicurus ochruros)
  Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) flotando sobre el embalse de Valmayor
Somormujo lavanco (Podiceps cristatus) flotando sobre el embalse de Valmayor

Tras una mañana muy fructífera pudimos ver hasta 34 especies. La mayoría de estas especies son residente o invernantes, por lo que para conocer todas las aves que visitan el embalse habría que añadir las aves estivales que llegarán en marzo-abril. Volveremos para entonces y conoceremos la otra cara de este magnífico embalse.

Especies del Embalse de Valmayor

¡Hasta pronto!


Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita los mejores destinos ornitológicos de la Comunidad de Madrid y del resto de la península ibérica.

España es uno de los mejores destinos ornitológicos de Europa gracias a su gran diversidad de ecosistemas y hábitats, así como por tener un clima templado con temperaturas más o menos suaves a lo largo del año. Además España es la autopista de miles de aves que migran del viejo continente a África y viceversa, por lo que la diversidad de aves y los espectáculos migratorios son únicos. Además alberga especies tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.

En Blue Nature te llevamos a observar aves a los espacios protegidos más importantes de España. Cualquier época del año es buena para ver a las dueñas del vuelo en sus hábitats naturales, por lo que, si te gustan las aves, no dudes en apuntarte a cualquiera de nuestras salidas. Echa un vistazo aquí: Blue Nature web

También te ofrecemos la posibilidad de prepararte una ruta que se ajusta a tus demandas con nuestra sección: "A la carta".

martes, 19 de diciembre de 2017

Villafáfila, un mundo apasionante

De vuelta a este peculiar mundo lleno de picos, plumas y bandadas, esta vez os voy a mostrar nuestras andaduras en una excursión que guiamos con SEO/BirdLife por uno de los mejores lugares en los que observar un evento que, por estas fechas, tiene lugar al norte de Castilla y León, la invernada de los ánsares.

Observatorio en la Reserva Natural de Villafáfila
Observatorio en la Reserva Natural de Villafáfila
La meteorología fue respetuosa y acertada, los días previos a nuestra visita habían caído algunas gotas sobre los sedientos barbechos y los rojizos campos de cultivo de estas tierras zamoranas. Esto ayudó a que desde la carretera pudiésemos observar algunos bandos de gangas ortegas (Pterocles orientalis), casi a placer, volando con el sentido y la velocidad de nuestro vehículo, pudimos ver perfectamente sus alas claras y su enorme vientre de color carbón, parecían acompañarnos a través de las rectas carreteras que atraviesan los cultivos.

Nuestra primera parada, como mandan los cánones, fue el Centro de Visitantes. De visita obligatoria y apodado La Casa del Parque. Sus amabilísimos anfitriones nos informaron del estado actual de todas las lagunas de la reserva, tanto de las que están dentro del centro como de las que forman este espacio protegido único en muchos kilómetros a la redonda.

Tras una breve pero interesante explicación, nos dimos una vuelta por los observatorios del centro, contemplando a placer, tarros blancos, ánsares comunes recién llegados de las heladas tierras escandinavas y dos bandos de porrones, uno de moñudos y otro de europeos.

  Ánsares comunes (Anser anser) junto a dos fochas comunes (Fulica atra)
Ánsares comunes (Anser anser) junto a dos fochas comunes (Fulica atra)

  Ánsares comunes (Anser anser)
Ánsares comunes (Anser anser)

  Bisbita alpino (Anthus spinoletta)
Bisbita alpino (Anthus spinoletta)

  Tres porrones europeos (Aythtya ferina)
Tres porrones europeos (Aythtya ferina)

  Una cuchara común (Anas clypeata), varias fochas comunes (Fulica atra) y dos ánsares comunes (Anser anser)
Una cuchara común (Anas clypeata), varias fochas comunes (Fulica atra) y dos ánsares comunes (Anser anser)
Aguilucho lagunero occidental (Circus aeroginosus)
Aguilucho lagunero occidental (Circus aeroginosus)

Entre estas también había otras muchas aves, como ánades azulones, fochas comunes o un sin fin de palomas sedientas cansadas de buscar algún pequeño charco con algo de agua. Los zampullines, con sus pequeños saltos previos a su desaparición momentánea, nos entretuvieron durante un buen rato y pudimos verles sacar algunas capturas, que más que aperitivo, parecían preciados tesoros.

Tras un buen rato por este vestíbulo de la reserva, nos dispusimos a buscar en el entorno más cercano, algún bando de avutardas, pues sobre estas tierras se incuban los huevos que tarde o temprano formarán parte de la población de avutardas más importante a nivel mundial. Justo antes de abandonar el recinto, un fugaz bando de limícolas hacía una llamativa entrada sobre una de las lagunas. Se trataba de un bando de combatientes. Vestidos con las sosas plumas típicas de la época invernal se encontraban sobre una de las isletas que sirven de tumbonas a azulones, fochas y ánsares.

  Bando de combatientes (Philomachus pugnax)
Bando de combatientes (Philomachus pugnax)

Aunque no elegimos buena hora, fue cuestión de minutos que el primer bando hiciera acto de presencia. En un primer momento dos, pero más tarde, tres, cuatro y hasta cinco bandos de estas magníficas y elegantes aves esteparias se nos pusieron a "tiro" de telescopio. Hacía tiempo que nuestra óptica no acercaba una imagen tan bonita. Nos alegra saber que las avutardas poco a poco se recuperan de una persecución que hace décadas mermaba sus poblaciones.

  Uno de los bandos de avutarda común (Otis tarda), en este caso tres machos lejanos
Uno de los bandos de avutarda común (Otis tarda), en este caso tres machos lejanos
  Tarabilla común (Saxicola torquata)
Tarabilla común (Saxicola torquata)

  Alcaudón real (Lanius meridionalis)
Alcaudón real (Lanius meridionalis)

  Grajilla occidental (Corvus monedula)
Grajilla occidental (Corvus monedula)
  Milano real (Milvus milvus)
Milano real (Milvus milvus)

  Milano real (Milvus milvus)
Milano real (Milvus milvus)

Algo más tarde y con truenos de hambre en el estómago, regresamos al centro del pueblo, a Villafáfila. Allí devoramos un bocadillo de lomo que nos duró tan poco que parecimos buitres. Directos desde allí nos acercamos al poco agua que quedaba en la laguna Salina Grande, junto a la depuradora del pueblo.

  Palomar típico
Palomar típico


Una vez teníamos la laguna delante pudimos contemplar como el sol, cada vez más bajo, dibujaba en el agua la silueta de ánsares comunes, tarros blancos, correlimos comunes y una gran bandada de anátidas, entre ellas algún ánade friso, decenas de cucharas comunes y un sin fin de ánades azulones.

  Bando de ánsares comunes (Anser anser) en la Salina Grande
Bando de ánsares comunes (Anser anser) en la Salina Grande

  Bando de tarros blancos (Tadorna tadorna)
Bando de tarros blancos (Tadorna tadorna)

Tras varios minutos disfrutando de esta bucólica imagen, nos percatamos de que el sol estaba a punto de tocar tierra, de desaparecer tras Otero de Sariegos, el otro lado de la Salina Grande y lugar en el que en otras épocas crían los primillas. Visto el panorama nos desplazamos unos kilómetros hasta llegar casi a la altura del punte romano, otro de los pocos lugares que aún presentan cierta lámina de agua. Nuestro objetivo, las grullas. Una espectacular entrada al anochecer, cientos y cientos de ruidosas aves de cuello y patas largas que inundan el cielo creando una sutil sombra con la poca luz que queda en el cielo.

  Bando de grullas (Grus grus)
Bando de grullas (Grus grus)
  Bando de grullas (Grus grus)
Llegaban más.
  Bando de grullas (Grus grus)
Muchas más.
  Bando de grullas (Grus grus)
Llegando a la lámina de agua
  Bando de grullas (Grus grus)
Con Otero de Sariegos

Tras varios minutos y un total de 300 grullas, terminamos viendo la ardiente imagen del atardecer, con las grullas llegando sobre Otero de Sariegos. Poco a poco y con una técnica pulida, acababan aterrizando sobre el poco agua que tanto las atrae y que hace de anfitriona noche tras noche en este alojamiento solo apto para grullas.

La luna nos despidió.

Si quieres salir a ver aves, no lo dudes y visita los mejores destinos ornitológicos de la Comunidad de Madrid y del resto de la península ibérica.

España es uno de los mejores destinos ornitológicos de Europa gracias a su gran diversidad de ecosistemas y hábitats, así como por tener un clima templado con temperaturas más o menos suaves a lo largo del año. Además España es la autopista de miles de aves que migran del viejo continente a África y viceversa, por lo que la diversidad de aves y los espectáculos migratorios son únicos. Además alberga especies tan importantes y en peligro de extinción como el águila imperial ibérica, el buitre negro o el sisón.